¿Qué hay detrás de las perlas?

A pesar de que muchos  piensan que es una piedra preciosa, no lo es, ya que su origen es orgánico y si uno lo mira bien, debería parecernos más bien asquerosa, ya que no es en el fondo más que tejido cicatrizal de un determinado grupo de seres vivos.

También podríamos llamar a las perlas “estrategias defensivas” o quistes, si quieren, con lo cual se llega a la inmediata conclusión de que:
Los seres humanos somos capaces de cualquier cosa por adquirir status. Hasta de colgarnos del cuello una especie de tumor de ‘bonita’ apariencia.

Pero expliquémoslo mejor: sucede que cuando una partícula extraña se introduce en la parte blanda de algunos moluscos, sobre todo en los bivalvos, su presencia produce una notable irritación, y para defenderse de ella, las ostras  han aprendido a neutralizarla, creando perlas.

Para generar las perlas, el interior del molusco cubre lentamente la partícula invasora con una mezcla de cristales de carbonato de calcio (CaCO3) y una proteína llamada conchiolina.

Esa mezcla se conoce como nácar, sustancia que normalmente protege toda la cavidad interna de las valvas del animal (cavidad paleal). Cuando el animal no sufre agresiones, el nácar es como una piel interior, pero si hay un cuerpo extraño, esa misma piel se va engrosando a su alrededor, y cuando varias capas de ese nácar se han aglutinado en forma de un verdadero abultamiento, que es lo que se conoce comúnmente como una perla.

Pueden requerirse aproximadamente diez años para que se forme una perla de manera natural y para extraerla hace falta matar al animal, qué generalmente muere después de ser abierto literalmente por un cuchillo que desgarró su cuerpo hasta llegar a la perla.

perlas

Pero no todo queda allí, ya que este proceso ha empeorado aún más al ‘industrializarse’ gracias al consumo de este tipo de objetos:

Básicamente lo que se hace es confinar a los moluscos de las especies productoras de perlas, en criaderos donde sistemáticamente se les inyectan sustancias irritantes para estimular su producción de quistes defensivos en forma de perlas.

Cultivo-ostras[1]

Existen criaderos de agua dulce y salada, de temperaturas cálidas y frías, lo cual define las especies de bivalvos empleados, y consecuentemente la calidad de las perlas obtenidas, y la velocidad de la generación, que puede variar entre unos pocos meses hasta tres o cuatro años, vale decir mucho menos  que  en la naturaleza. Ese tiempo tiene además que ver con la sustancia irritante inyectada.

Como la forma de desarrollo de las perlas no se puede controlar, se “cultivan” al año millones de ostras, de las cuales sólo el 50% sobreviven para producir perlas, y de las restantes sólo el 20% producirán perlas comerciables.

Esperemos que luego de esto pienses dos veces antes de comprar algún articulo que tenga perlas, porque no es nada ético ni necesario usar o matar a los demás animales para nosotros.  Mejor vivir veganos.

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Fuentes:
www.locosporlageologia.com.ar
www.acabemosconelespecismo.com

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