¿Por qué el vegetarianismo no es suficiente?

Incluso estando de acuerdo con las ideas que sustentan el veganismo ético a nivel filosófico, algun@s de ustedes piensan que el veganismo va demasiado lejos, que cuesta demasiado esfuerzo y que resulta condenadamente molesto para llevarlo a la práctica. A la hora de comprometerse prefieren hacerse vegetarian@s porque parece una solución mucho más razonable. Y además, nunca podrían siquiera imaginarse prescindiendo del queso, de la crema en el café, de los huevos revueltos, o de cualquier otro producto animal que consumen habitualmente.

Nosotr@s estuvimos en la misma situación que ustedes pero creemos fervientemente que deben progresar más allá si de verdad les importan los animales. El vegetarianismo es una situación cómoda mientras se llega a la postura de los Derechos Animales, pero implica hábitos de consumo que provocan condiciones de extrema miseria y muerte a aquellos animales por los que dicen preocuparse. !Esperen! no maten al mensajero: durante mucho tiempo nosotr@s (algun@s)  fuimos un@s orgullos@s y presuntuos@s ovo-lacto vegetarian@s éticos por lo que entendemos perfectamente su forma de pensar. Creíamos que hacíamos algo bueno con nuestro vegetarianismo, pero en realidad formábamos parte del problema, y si ustedes son de los vegetarianos que consumen huevos y lácteos y otros productos de origen animal, entonces forman parte del problema también.

Sí, ya sabemos que decirles eso les resulta un poco molesto, pero antes de que cierres  el libro y se  enfaden con nosotr@s por ser unos malditos veganos radicales, consideren dos razones de peso por las que el vegetarianismo es una pobre respuesta al problema de la explotación animal.

Razón  #1:   Mientras que el comer carne implica directamente la muerte de animales, much@s vegetarian@s asumen que el consumir huevos y lácteos no mata animales. De acuerdo con ese razonamiento es moralmente aceptable consumir esos productos porque ninguna vida es destruída. Ese punto de vista está profundamente equivocado porque no tiene en cuenta el funcionamiento de la moderna producción agrícola intensiva. Lo que nunca se debe olvidar es que la explotación animal es un negocio globalizado que procura maximizar sus beneficios a costa de los animales, buscando lograr la mayor eficiencia posible. Teniendo en cuenta siempre los escasos márgenes de beneficio de la industria, los explotadores no pueden permitirse derrochar nada, y pueden estar seguros de que no mantendrán con vida a los animales que no sean productivos. Por tanto, antes que nada, eso significa que las gallinas que ponen huevos serán asesinadas cuando su producción decaiga por debajo de cierta medida. La industria de explotación animal dispone de crueles formas de ocuparse de las gallinas “gastadas”, que van desde pequeñas cámaras de gas pasando por la electrocución hasta la rotura de cuello. De la misma manera, las vacas que producen leche encuentran su final cuando fallan a la hora de “cumplir” con el promedio estipulado para su grupo: eso ocurre debido a la edad, o a causa de algún tipo de infección o por enfermedad. La mayoría de las vacas lecheras que llegan al fin de su vida útil acaban asesinadas en el matadero, muchos años antes de que terminara su vida natural, tras lo cual son descuartizadas como carne.

Otra cosa evidente sobre la que nadie suele pensar es la cuestión de los animales macho implicados en dicho proceso. Ya que tanto las gallinas como las vacas son hembras. Teniendo en cuenta que los animales suelen nacer tanto machos como hembras en proporción del 50 por ciento, ¿qué ocurre entonces con el cincuenta por ciento de machos? En el caso de las gallinas, los pollos macho son totalmente inaprovechables para el explotador. Si no pueden poner huevos y no pueden ser convertidos en carne, criarlos supone una pérdida de dinero, y ningún explotador, ya sea intensivo o extensivo, orgánico o no, está en este negocio para perder dinero haciendo de su granja un refugio para animales no productivos. Por tanto, los pollos macho son frecuentemente descartados al nacer y se les masacra vivos para ser utilizados como proteína natural, o se les tira a la basura para dejarlos morir lentamente de hambre y asfixia, un acto de crueldad extrema.

En el caso de las vacas lecheras, los terneros se enfrentan a un final similar. Los machos no pueden producir leche, y por tanto no resultan más útiles para el explotador de la industria láctea, quien, al igual que el explotador avícola, no desea que haya en su granja improductivas bocas que alimentar. Los terneros son separados de sus madres y vendidos a los pocos días después de nacer, a menudo acaban convertidos en filetes de carne. Profundamente confundidos y probablemente aterrorizados por la ausencia de sus madres, estos niños apenas tienen tiempo de contemplar el mundo antes de ser encadenados al cuello, solos, dentro de estrechos cajones en los que apenas pueden moverse, para evitar que sus músculos puedan desarrollarse. Debido a que la carne de tenera alcanza altos precios en el mercado, estos pobres animales (animales que poseen una evidente capacidad de sentir, que pueden sentir y comprender el mundo que les rodea) pasarán toda su corta vida de esa manera, sufriendo, confundidos, sometidos a vivir un infierno, y todo por culpa de un supuestamente “no dañino” sistema de producción láctea que provee leche a los lacto-vegetarianos. Así que como pueden ver los huevos y la leche sin sufrimiento es una pura fantasía, y si son vegetarianos es hora de que se den cuenta de ello y de que dejen de vivir en la mentira. Pueden intentar tranquilizar su conciencia con excusas sobre que no puedes cambiar, pero esas excusas no hacen nada por ayudar a los animales por los que como “vegetariano amante de los animales” dices preocuparte.

Razón #2:   La otra razón de peso por la que el ovo-lacto vegetarianismo carece de sentido tiene que ver con el problema esencial de la relación de dominio de los humanos sobre otros animales. El veganismo es un movimiento social -y si queremos tomarnos en serio el veganismo, debemos construir un movimiento que vaya más allá del mero consumo- que busca redefinir la manera en que los humanos consideran a los demás animales. Ser vegano significa exigir que los animales tengan derechos que no puedan ser violados por meras razones de conveniencia, gusto o tradición. Muchos de los derechos fundamentales por los que luchan los abolicionistas veganos son muy similares a los que todos valoramos, incluyendo el derecho a no ser propiedad, el derecho a la integridad física y a la seguridad, y el derecho a no ser utilizado meramente como medio para fines de otros (trataremos extensamente esos derechos en el siguiente capítulo). Para decirlo en pocas palabras: queremos abolir la esclavitud animal otorgando a los animales una serie de derechos inalienables.

Por tanto, incluso si fuera posible de alguna manera producir leche y huevos que no provocaran la muerte de miles de millones de animales cada año, el explotador tendría que seguir aún confinando y controlando a los animales a fin de obtener dichos productos para sus consumidores: consumidores entre los que se encuentra una legión de ovo-lacto vegetarianos. Como propiedad de sus dueños, los animales implicados en dichas formas de explotación son para sus propietarios poco más que máquinas que están para obtener beneficios, esclav@s para los que cada día de su vida es un sufrimiento continuo provocado para satisfacer demandas ajenas a sus propios deseos y necesidades. Aunque las características particulares de confinamiento y esclavitud pueden diferir ligeramente según el lugar, la misma dinámica básica se mantiene sea cual sea el producto que vendan, ya sea ecológico, orgánico, campero o de corral. El mito de una explotación animal compasiva es simplemente eso: un mito.

Como personas que se preocupan por los animales, tenemos una pesada carga que soportar, que requiere toda nuestra atención y nuestros mejores esfuerzos. La enormidad de la tarea es abrumadora, pero tod@s podemos comenzar a lograr un cambio si trabajamos junt@s. Las buenas noticias son que están en posición de hacer algo al respecto y de lograr más cambios positivos en su vida que reconozcan el valor inherente de los demás animales como nuestros iguales. Las malas noticias son que miles de millones (sí, miles de millones) de animales mueren cada año, por lo que no podemos permitir autoindulgentes medias tintas y excusas sin consistencia que condenan a los animales a una vida y a una muerte en la miseria total. En lugar de buscar el camino de menor resistencia, tenemos que empuñar nuestras vidas y ser ejemplos vivientes. Tenemos que trabajar constantemente para redefinir y repensar la relación entre humanos y el resto de animales, y crear cambios en esta relación para todos aquellos que nos rodean en nuestra vida cotidiana. Eso es lo que como mínimo les debemos a aquellos por los que decimos preocuparnos, aquell@s que no pueden hablar por sí mism@s. Eso significa: si les importan las vidas de los animales y rechazan su innecesario sufrimiento y muerte, debén dejar en primer lugar de apoyar la dinámica que explota a los animales. Como forma de protesta, el veganismo es la expresión de ese deseo de justicia, una visceral y lógica reacción ante los horrores visitados por otros en nuestro nombre. Es hora de abandonar esa arcaica reliquia que es el vegetarianismo y dar el primer y más esencial paso para combatir el sistema que trata a los animales no como criaturas que pueden sentir, amar y pensar sino como máquinas de producción de las que obtener beneficio. Es hora de dar ese paso y hacerse vegan@.”

Escrito por Bob Torres
Traducido al español por Luis Tovar.
Texto original en inglés: Why vegetarianism isn´t enough

Buen video que trata el tema, muy recomendado:

[vsw id=”YVX-fK0oGNQ” source=”youtube” width=”425″ height=”344″ autoplay=”no”]

Lucha por TODOS los animales, Hazte Vegan@.

A.L.A. Acción Liberación Animal

 

 

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3 thoughts on “¿Por qué el vegetarianismo no es suficiente?

  • A mi ser vegana no me costo nada ,ni lo pense, inmediatamente busque alimentos que no fueran de origen animal , me encontre con nuevos sabores que nunca habia probado y me gustaron por el solo hecho de no ser de origen de la crueldad ,copio las recetas veganas que mis amigos publican en facebook ,y yo que siempre e odiado cocinar ahora trato de hacerlo ,estoy aprendiendo, no lo dudo ,al contrario el Dios de Justicia me a dotado de un amor tan grande por los animales que todo lo que les pasa a ellos parece que me pasara a mi ,si los veo libres correr ,volar, ser felices yo tambien lo soy y si se que sufren, inevitablemente sufro yo. Grascias al Dios de Justicia hay varios como yo que no dudaron, es que somos libres de no depender de un pedaso de carne para vivir.

  • sigo pensando en hacerme vegano, soy vegetariano desde hace poco, estoy recopilando informacion qe me impulsen a dejar todo producto animal definitivamente. muy bien articulo, creo mas conciencia en mi, gracias bendiciones (:

  • no se puede creer esto!!!!!!!!!! por favor hay alguna manera que esto se lleve a los noticieros, canales de aire, no se alguna manera que se haga masivo este conocimiento!!!!!!!!! en mi vida crei que por comer huevos hacian una selecion tan cruel!!!!! realmente no se bien que comer, me cuesta mucho ser vegana ya que tengo miles de problemas de salud, pero tengan por seguro que comer huevos, nunca mas, ya he desterrado el cuero, la carne de cualquier animal, me cuesta esto pero ahora ya esta. hagan difusion!!!!!!!!!!!!!

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