La Defensoría del Pueblo de Buenos Aires pidió la inhabilitación del zoológico de Luján por maltrato animal

El organismo hizo un pedido formal a las autoridades provinciales luego de confirmar una serie de irregularidades en ese parque

«Hay una superpoblación de leones y tigres que viven en jaulas muy pequeñas. Están hacinados. ¡Es espeluznante!», dijo a Infobae Jerónimo Guerrero Iraola, uno de los abogados de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires al contar la experiencia que vivió cuando ingresó al predio del Zoológico de Luján, en la provincia de Buenos Aires.

Desde al menos una década, vecinos, asociaciones y proteccionistas de animales acusan que en el zoológico lujanense se «dopa» a los animales para que los visitantes puedan ingresar, tocarlos y sacarse fotos.
«Nosotros, como personal de la Defensoría, ya sabíamos que había 74 leones y gran cantidad de tigres en ese zoológico, pero pudimos constatarlo. Vimos que los animales están dispuestos en jaulas muy pequeñas y que llega a haber hasta tres tigres y tres leones en el interior», asegura Guerrero Iraola.
Esos son los detalles respecto al hacinamiento en que viven los animales. Lamentablemente no es todo: se denuncia que el zoológico privado de Luján permite que los visitantes ingresen a las jaulas con los grandes felinos —lo que está prohibido por decreto— y que los animales están constantemente dopados.

Los visitantes en el interior de las jaulas de los leones

Pese a permitir a personas de todas las edades que interactúen con los animales, en el predio avisan que ello está prohibido.
«Hay carteles por todo el zoológico que recuerdan los términos del artículo 8 de Decreto Reglamentario de la ley de zoológicos que establece que las personas no pueden ingresar a las jaulas. Sin embargo el modelo central de negocio consiste en hacerlas ingresar», acusó Guerrero Iraola.

 “Pudimos ver cómo turistas brasileños ingresaban a la jaula de los tigres para darles de tomar una mamadera con leche y uno de ellos estaba muy nervioso y estresado”.

El padecimiento de los animales y la denuncia de la Defensoría
En las esquinas céntricas y donde se fomenta el turismo en la Ciudad y provincia de Buenos Aires varias agencias ofrecen viajes en charter para contingentes. Buscan a los visitantes en las calles y les proponen «una experiencia única» que incluye ingresar al zoológico privado de Luján.
El paquete incluye la entrada al predio y «el derecho» de ingresar a las jaulas de los leones y tigres, y sacarse fotos con ellos. El costo monetario para turistas extranjeros en una agencia es de $2100.
Avisados de que ello ocurre y convocados por las peticiones online de la plataforma Change.or, la Defensoría de Buenos Aires fue al lugar para ver por si mismos qué ocurre y tomar cartas en el asunto: tras la visita pidieron al gobierno de la provincia la inhabilitación del predio.

Las fotos que buscan los visitantes: un león tendido sobre una mesada de hierro, dormido, con la lengua a veces al costado y los ojos entreabiertos pidiendo piedad.

Las fotos que buscan los visitantes: un león tendido sobre una mesada de hierro, dormido, con la lengua a veces al costado y los ojos entreabiertos pidiendo piedad.

«Había un león grande en esa jaula, porque con los que se fotografiaban eran las crías, y se los veía muy mal. Uno de mis compañeros que participó de la inspección también ingresó para sacarle una fotografía y poder así documentar la irregularidad», explicó Guerrero Iraola.
“Estamos hablando de una situación generalizada y sistemática de crueldad en pos de garantizar un negocio”
Pero eso no es todo: en el predio hay tigres y leones con collares de ahorque y cadenas, lo que también está prohibido. «Los animales están en una situación calamitosa. Allí son tratados como objetos y no como sujetos de derechos. Es una situación muy cruel», finalizó Guerrero Iraola.

El pedido de inhabilitación
El organismo que conduce Guido Lorenzino exigió a las autoridades de la provincia que se inhabilite el zoológico de Luján. El reclamo administrativo fue dirigido a la Dirección de Flora y Fauna del Ministerio de Agroindustria provincial.

«Pedimos que quiten al zoológico de Luján del Registro Provincial de Parques Zoológicos por sucesivos incumplimientos a la ley 12.328», informaron desde la Defensoría.

En ese contexto, Lorenzino aclaró: «Los animales son seres sintientes y desde ahí estamos en contra de este tipo de lugares y tratos. En este caso había denuncias de asociaciones y vecinos, nosotros nos metimos para ver y constatar lo que sospechábamos: maltrato y condiciones indignas. Pero además, hay incumplimiento con la formalidad de la ley».

Turistas posan al lado de un león dormido en el zoológico de Luján

Turistas posan al lado de un león dormido en el zoológico de Luján

El defensor del pueblo bonaerense señaló que es necesario «considerar a los animales como personas no humanas sintientes —lo que permite introducir la noción de sentimiento y también una instancia de personalidad— que no se refiere a la persona humana sino a la jurídica, que reconoce derechos a quienes gocen de este estatus».
En ese sentido, desde el organismo esperan que las autoridades provinciales -quienes tienen la potestad de decidir qué medidas se deben tomar- escuchen su pedido porque «el zoológico ya no se encontraría en condiciones de funcionar».
«Es decir, no podrá contar con animales vivos de la fauna silvestre en cautiverio o semicautiverio para su exhibición y/o con propósitos educativos, científicos y conservacionistas», determinó el organismo.
«Le pedimos a la Dirección Nacional de Fauna el cierre de este zoológico, el quite del permiso. Si eso no pasa, iremos a la Justicia porque ya hemos agotado la instancia administrativa. Pedimos que les revoquen la habilitación porque no cumplen con las premisas mínimas. Pedimos que les revoquen la habilitación desde la formalidad de la ley vigente aunque personalmente creo que no debería haber zoológicos», señalaron.

Los animales en cautiverio viven hacinados. Las jaulas llegan a ser habitadas por tres leones y tres tigres. (Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires)

Los animales en cautiverio viven hacinados. Las jaulas llegan a ser habitadas por tres leones y tres tigres. (Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires)

Desde A.L.A. no dejamos nunca de hablar sobre todo lo negativo que los zoológicos implican y de derribar los mitos que estas mismas empresas crean para limpiar su imagen creando fundaciones donde rescatan a algunos animales mientras se quedan con la libertad de otros a cambio del dinero que los visitantes pagan como entrada, por esto es importante recordar que sin clientes los zoológicos no existirían y, si las fundaciones quieren proteger  de verdad a los animales, pueden trabajar cuidando sus hábitats y luchando contra la cacería, no encerrando a las victimas y lucrando con ellas.  

 

 

Fuente: Fernanda Jara, Infobae.com

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